martes 7 de julio de 2009


Luis Pótus

1956 - 2009

Conductor radial.

Su programa se basaba en:

informar la actualidad

desplegar comentarios

publicidad y sentido común

humor sencillo, entendible

la sección de llamadas “Escuchamos al oyente”

y una leve

interferencia.

sábado 13 de junio de 2009


Falleció de un paro cardiorrespiratorio

en plena campaña electoral,

iba para diputado nacional.

Los afiches publicitarios

que habían costado

cada uno

cinco mil pesos

aún permanecen

en la vía pública

con su sonrisa

y el cielo

revuelto

de fondo.

viernes 8 de mayo de 2009


Julia Duarte, sintió

que arvejas movedizas le recorrían las venas,

más específicamente en las muñecas,

se las miraba.

Dudó en llamar

o no

al médico.

La posición del cuerpo era religiosa:

arrodillada

la frente en el suelo

como perdiendo un hijo en brazos,

nada que ver con las arvejas.


jueves 23 de abril de 2009

Se habían robado

hasta las barreras

del tren.

Ellos mismos

otra noche

volvían a gran velocidad

en un auto sospechoso.

Nada podía ser más casual

que la luz de una locomotora

a centímetros

y a la izquierda.



Hubiese querido

que su tumba fuese de neón

como el cartel del almacén familiar.

Y que diga

en letras minúsculas y azules:

“aquí no se fía”.


miércoles 18 de marzo de 2009



Osvaldo Carnevale.

1920 - 2009

Comerciante.

La ciudad se había asentado

con los años

lejos de su negocio.

Reclamaba seguridad

junto a los vecinos de zona oeste.

Vendía trajes a medida y sombreros.

Eran fines del verano,

se aproximaba la liquidación.





El mensaje

era tan claro que debía

entenderse como amenaza.

Al no tener hijos

caminaba por la vida sin guardaespaldas.



jueves 12 de marzo de 2009

Juan y Elvira

dormían

espalda con espalda.

Elvira cocinaba al mediodía y a la noche,

hacía las compras, pensando ya

en la semana siguiente.

Juan comía sin levantar las vista. Igual mucho no veía.

Llevaban 45 años de matrimonio.

Él tenía un telescopio, ella se ocupaba de los gastos.

Hubo días

de comunicación

mediante gruñidos. Y no fueron pocos.

La edad

era lo único que les restaba

en común. Y sus nietos,

que cada tanto llevan flores.